31/8/06


Hoy he soñado que las calles tenían un establecimiento que ya era cotidiano, solo que le añadían una función más.
Restaurantes chinos-bancos, donde mientras te comías un rollito de primavera, solicitabas al camarero un préstamo hipotecario para tu casa, a veinte años.
Era un éxito total.

1 comentario:

4ojos dijo...

¿a veinte años? ¡querrás decir a cuarenta!