18/4/08


7. En la medida en que vives, tu cerebro cambia

El cerebro es el órgano más activo del cuerpo. De hecho es el órgano más susceptible de cambiar y regenerarse de todos los órganos. Tengo un amigo llamado Gerard Edelman que es un gran erudito en estudios del cerebro, que dice que la analogía del cerebro con la computadora es lamentable. El cerebro es más como un jardín silvestre que constantemente está creciendo y esparciendo semillas, regenerándose, etc. Y él cree que el cerebro es susceptible —en una forma de la cual no somos totalmente concientes— a toda experiencia y a todo encuentro que tengamos en nuestra vida.

Me fascinó una historia en un periódico hace pocos años acerca de la búsqueda del oído absoluto. Un grupo de científicos decidió que descubriría por qué alguna gente tiene oído absoluto. Son los que pueden escuchar una nota con precisión y replicarla exactamente en el tono correcto. Alguna gente tiene un oído muy fino, pero el oído absoluto es raro incluso entre los músicos. Los científicos descubrieron —no sé cómo— que en la gente con oído absoluto el cerebro era diferente. Ciertos lóbulos del cerebro habían experimentado algún cambio o deformación recurrente entre quienes tenían oído absoluto. Esto fue suficientemente interesante en sí mismo, pero entonces descubrieron algo aún más fascinante: si tomas un grupo de niños de cuatro o cinco años de edad y les enseñas a tocar el violín, luego de unos años algunos de ellos habrán desarrollado el oído absoluto, y en todos esos casos su estructura cerebral habrá cambiado. Bien… ¿qué podría significar eso para el resto de nosotros? Tendemos a creer que la mente afecta al cuerpo y el cuerpo afecta la mente, pero generalmente no creemos que todo lo que hacemos afecte el cerebro. Estoy convencido de que si alguien me gritara desde el otro lado de la calle mi cerebro podría ser afectado y mi vida podría cambiar. Es por eso que mi madre siempre decía: «no te juntes con esos chicos malos». Mamá tenía razón. El pensamiento cambia nuestra vida y nuestro comportamiento.

También creo que el dibujo funciona de la misma manera. Soy un gran defensor del dibujo, no por haberme convertido en ilustrador, sino porque creo que el dibujo cambia el cerebro de la misma forma en que encontrar la nota correcta cambia la vida de un violinista. El dibujo te vuelve atento, te hace prestar atención a lo que ves, lo cual no es tan fácil.




Milton Glaser.

4 comentarios:

pimypom dijo...

Comienzo a conocerme. No existo.
Soy el intervalo entre lo que deseo ser y lo que los otros me hicieron,
O mitad de ese itervalo, porque también hay vida...
Soy eso, en fin...
Apague la luz, cierre la puerte y deje de haber barullos de chinelas en el corredor.
Quede yo en el cuarto sólo con el grande sosiego de mí mismo.
Es un universo barato.

Álvaro de Campos

txemacantropus dijo...

Me gusta mucho pimy

efe dijo...

Muy interesante. Cierto que el cerebro pude mutar, y convertirnos en algo que sólo somos capaces de soñar, y ni con esas. La ciencia comienza a desvelar que el cerebro, no es sólo pensamiento, y que el pensamiento es muy limitado y deja de parecernos interesante. Ay! Cuándo dejaremos que hacer caso sólo a lo que sabemos... Cuándo dejaremos de ser lo que sabemos...


Me gusta mucho tu trabajo. Te encuentro gracias a TARDAMUCHO y descubro otro mundo imaginario hecho de magia fabulosa!

Un saludo!!!

txemacantropus dijo...

Gracias, efe por disfrutar