24/5/08


Tengo el recuerdo de un viaje , el primero que hice de muchos kilómetros y en parte de noche. Era muy pequeño, allí estaba en tren con mis padres de camino al norte en invierno.
A mitad de noche no podía dormir, hacía calor , la calefacción estaba al máximo. Salí fuera del compartimento donde sentía un respiro,desde el pasillo, ventanillas frías con la visión de una mancha negra , luces de alguna estación resbalando a toda velocidad . Fuera debía de hacer una temperatura baja, , esa noche no había mucha gente en el mundo.
Todos dormían y el tren corría solo.

1 comentario:

pimypom dijo...

Pontífice de la noche en la epifanía de mis soledades, busco el latrocinio de la vida en los fustes del tiempo, a través del ferrocarril cárdeno, del crepúsculo sobre las vías, y los rayos sobre los trenes donde todos viajan.

La vida es un viaje en el tren obsoleto de la infancia, con penachos de humo y fuego en el corazón.