7/6/09


1. En el origen del placer que me producía dibujar estaban, por supuesto, el goce de crear algo de la nada y el conseguir que lo aceptara mi entorno. Incluso mientras estaba dibujando sabía en un rincón de mi corazón que le enseñaría mi obra a alguien, que les gustaría, que me elogiarían y me harían demostraciones de cariño, y notaba que aquel placer llegaría por fin. Esa esperanza fue haciéndose más profunda, acabó por fundirse con el hecho de dibujar y así a los instantes que pasaba con papel y lápiz los envolvía una sensación de felicidad.

Orhan Pamuk
Estambul , Ciudad y recuerdos.

4 comentarios:

Luis Demano dijo...

Benditos lápices!!!

txemacantropus dijo...

Bendita afición de otros mundos!!!

danimaiz dijo...

Aquí le mando una docena de elogios. Cuídemelos bien.
;)

Abrazo

txemacantropus dijo...

Los guardo con auténtico cariño, esta noche se comerán en tortillita.