8/11/09

Entornar




La tarde se repitió, con temores y preferencias, mientras el desnudo progresaba en el caballete y Olga avanzaba pareciéndosele. Ya no necesitaba entornar los ojos para mirarla y copiar.

Onetti

Dejemos hablar al viento

1 comentario:

VERONICA LEONETTI dijo...

Detrás de lo que hay detrás, se esconde la mano que toca mi rostro.