24/9/10




Pero enseguida nos acercamos al planeta. Éste crecía ante mi vista , podía diferenciar el oceano, el contorno de Europa, cuando un sentimiento extraño, de enorme y sacro celo prendió de mi corazón.

El sueño de un hombre ridículo (1877)

F. Dostoievski

4 comentarios:

pimypom dijo...

¿Cómo sabes si la Tierra no es más que el infierno de otro planeta?

Aldous Huxley


Saludos desde Europa.

el rubencio dijo...

Bienvenida otra ensoñación.

txemacantropus dijo...

Cincuenta gramos de ajo picado y saltear con la chalota....

Helen Canfiel.- dijo...

hay algo que me atrapa, que me da nostalgia, que me da reflejo, que me dan ganas de ...
Que lindo es producir, y producir cosas en los demás, provocar.
Asi el arte vive