6/12/11

Vivir y dejar vivir

La eficiencia alemana que, al fin y al cabo, ha amargado y trastornado la existencia de todos los demás pueblos, en vez de ese ácido querer-ir-delante-de-todos-los-demás y de progresar a toda velocidad, a las gentes de Viena les gustaba conversar plácidamente , cultivar una convivencia agradable y dejar que todo el mundo fuera a lo suyo, sin envidia y en un ambiente de tolerancia afable...


Stefan Sweig

El mundo de ayer


2 comentarios:

ana maria santeiro dijo...

uma grande diferença!

Feliz 2012!

Txemacantropus dijo...

Gracias, que sorpresa y alegría de saber que estás bien.
Yo te deseo también un buen año.

besos